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Trombosis: Síntomas, diagnóstico y prevención

por | 19 Oct 2021 | Causas y tipos

El pasado miércoles 13 de octubre se celebraba el Día Mundial de la Trombosis. Multitud de instituciones se hacían eco de ello para visibilizar este trastorno coagulativo como, por ejemplo, el ayuntamiento de Pamplona que ese mismo miércoles se iluminaba entero de rojo dentro del marco del pasado Hemato2021. Y es que no es para menos, debido a la gravedad de un trastorno que puede llegar directamente a bloquear el flujo sanguíneo. Por ello, en Portal Hemofilia queríamos dedicarle espacio y hoy os contamos todo sobre la Trombosis: Síntomas, diagnóstico y prevención.

¿Qué es la trombosis?

La trombosis, o trombosis venosa profunda, es lo que se conoce comúnmente como la formación de un coágulo en el interior de un vaso sanguíneo. Es decir, la formación de un coágulo de sangre (trombo) en una o más venas profundas del cuerpo, generalmente en las piernasy uno de los causantes de un infarto agudo de miocardio. También se denomina así al propio proceso patológico, en el cual, un agregado de plaquetas o fibrina obstruye un vaso sanguíneo. Puede darse debido a diferentes motivos: el padecimiento de ciertas enfermedades que afectan la forma en que coagula la sangre, el sedentarismo o inhabilitación, por ejemplo; o después de una cirugía o un accidente.

La trombosis venosa profunda puede conllevar consecuencias muy graves debido a que los coágulos sanguíneos que se producen en las venas pueden soltarse y desplazarse a través del torrente sanguíneo y atascarse en los pulmones; bloqueando así el flujo sanguíneo (embolia pulmonar). Sin embargo, la embolia pulmonar puede ocurrir sin evidencia de trombosis venosa profunda. Esta puede causar dolor o hinchazón de piernas, pero también puede ocurrir sin síntomas. Y, por último, cuando la trombosis venosa profunda y la embolia pulmonar ocurren juntas, se denomina tromboembolismo venoso.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los signos y síntomas de la trombosis venosa profunda pueden incluir desde hinchazón y dolor en la pierna afectada, pasando por enrojecimiento o decoloración en la misma. Rara vez, la hinchazón aparece en ambas piernas y el dolor se caracteriza por comenzar en la pantorrilla y este suele ser un calambre o una inflamación. También es muy probablemente encontrar sensación de calor en la pierna afectada; aunque no hay que olvidar que la trombosis venosa profunda puede presentarse sin provocar síntomas perceptibles.

Si manifiestas signos o síntomas de trombosis venosa profunda, consulta al médico. Si manifiestas signos o síntomas de embolia pulmonar (una complicación de la trombosis venosa profunda que pone en riesgo la vida), busca ayuda médica de emergencia. La embolia pulmonar puede identificarse a través de los siguientes síntomas:
  • Dificultad repentina para respirar
  • Dolor o molestia en el pecho que suele empeorar al toser o respirar profundamente.
  • Mareos y desmayos
  • Pulso acelerado
  • Respiración rápida
  • Tos con sangre

¿Cuáles son los principales factores de riesgo?

Hay muchas cosas que pueden aumentar el riesgo de presentar una trombosis venosa profunda. Cuantos más factores de riesgo presentes, más alto es el riesgo de padecer una trombosis venosa profunda. Los factores de riesgo asociados a la trombosis venosa profunda son los siguientes:

  • Edad.
  • Permanecer sentado durante períodos prolongados, como al conducir o volar.
  • Reposo prolongado, como en una larga hospitalización, o parálisis.
  • Lesiones o cirugía.
  • Embarazo. El embarazo aumenta la presión en las venas de la pelvis y de las piernas. Las mujeres con un trastorno de coagulación heredado corren un riesgo mayor. El riesgo de presentar coágulos sanguíneos por el embarazo puede continuar hasta seis semanas después de tener a tu bebé.
  • Píldoras anticonceptivas (anticonceptivos orales) o terapia de reemplazo hormonal.
  • Obesidad o el sobrepeso.
  • Tabaquismo.
  • Cáncer. Algunas formas de cáncer aumentan las sustancias en la sangre que provocan que esta se coagule así como algunas formas de tratamiento.
  • Insuficiencia cardíaca. Dado que las personas con insuficiencia cardíaca presentan una función cardíaca y pulmonar limitada, los síntomas causados incluso por una pequeña embolia pulmonar son más evidentes.
  • Enfermedad intestinal inflamatoria (como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa)
  • Antecedentes personales o familiares de trombosis venosa profunda o embolia pulmonar.
  • Genética. Algunas personas heredan factores de riesgo o trastornos genéticos, como el factor V Leiden, que hacen que la sangre se coagule con mayor facilidad. Es posible que un trastorno heredado no cause coágulos sanguíneos por sí solo, a menos que se combine con uno o más factores de riesgo.
  • Sin factores de riesgo conocidos. A veces, puede formarse un coágulo sanguíneo en una vena sin ningún factor de riesgo subyacente aparente. Esto se conoce como un tromboembolismo venoso no provocado.

¿Cómo puede prevenirse?

Las medidas para prevenir la trombosis venosa profunda incluyen lo siguiente:

  • Evita la vida sedentaria. Si te has sometido a una cirugía o has estado en reposo en cama por otros motivos, intenta ponerte en movimiento lo antes posible. Si permaneces sentado durante un tiempo, intenta no cruzar las piernas, ya que esto puede limitar el flujo sanguíneo. Si recorres grandes distancias en automóvil, detén el auto aproximadamente cada una hora y camina.
  • No fumes. Fumar aumenta el riesgo de contraer trombosis venosa profunda.
  • Haz ejercicio y controla tu peso. La obesidad es un factor de riesgo para la trombosis venosa profunda. El ejercicio regular reduce el riesgo de coágulos sanguíneos, lo cual es especialmente importante para las personas que deben permanecer mucho tiempo sentadas o que viajan con frecuencia.

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