Home 5 Historia 5 La misteriosa hemofilia de Victoria I de Inglaterra

La misteriosa hemofilia de Victoria I de Inglaterra

5 Nov 2020 | Historia

Hace nada hacíamos en Portal Hemofilia un pequeño repaso por la historia de la hemofilia. Te contábamos un poco acerca de los inicios de la enfermedad e introducíamos que el origen de esta reside en la reina Victoria I de Inglaterra. Hoy queremos indagar un poco más en la historia de la monarca y adentrarnos en el misterio que rodea a su enfermedad. Esta es la historia de la misteriosa hemofilia de Victoria I de Inglaterra.

Un origen rodeado de misterio

Desde siempre, la aparición de la hemofilia en la realeza europea ha estado rodeada de misterio. Si bien es cierto que el origen reside indiscutiblemente en la reina Victoria I de Inglaterra, existen dos teorías que sobrevuelan sobre ella. La primera, y la preferida de aquellos amantes de las tragedias, es que el nacimiento de Victoria fue fruto del adulterio. Y es que hay quien defiende que la madre de la reina, la princesa Victoria de Sajonia Coburg, tuvo una relación extramatrimonial, con la desgracia de que el amante resultara ser paciente de hemofilia y este legara, así, la enfermedad a su ilegítima hija. La segunda teoría reside en que la enfermedad pudo deberse debido al llamado caso de mutación de novo. Esto es, un gen nuevo que aparece por primera vez en una determinada familia y que tiene la probabilidad de darse en una persona entre 15.000.

Fuera como fuese, lo cierto es que la intriga rodeó desde el principio la historia del linaje de Victoria I de Inglaterra. La pasión extramatrimonial o bien un capricho de la naturaleza marcarían legado de esta familia. Y es que su descendencia, sucesores del trono, todos hijos, nietos y bisnietos; se verían afectados por la llamada «enfermedad de la realeza»

La herencia de la sangre azul

Nueve fueron nada más y nada menos que los hijos que tuvieron Victoria y Alberto, Príncipe de Sajonia. De los nueve hijos que tuvo el real matrimonio, 42 fueron los nietos que siguieron el extenso linaje. Casándose 26 de estos 42 nietos con otros miembros de la realeza europea, lo que hizo que a Victoria la apodaran «la abuela de Europa».

De los mencionados nueve hijos, tres heredaron el conocido déficit de coagulación. Las princesas Alicia y Beatriz resultaron ser portadoras y Leopoldo, el benjamín, paciente de hemofilia. Sería Leopoldo uno de los principales transmisores de la enfermedad en el linaje y su hija Alicia, fruto de su matrimonio con la princesa austríaca Helena Waldeck, acabaría heredando el gen que más tarde se reproduciría en el nieto de estos, el infante Ruperto. Leopoldo y Ruperto, abuelo y nieto, fallecerían trágicamente por hemorragia cerebral.

La princesa Alicia, por su parte, acabaría casándose con el duque de Hesse de la Casa Real de Prusia. Tres de los siete hijos que tuvo el matrimonio ‒Federico, Irene y Alejandra– fueron marcados por el mismo gen. A la vez que los hijos de estos últimos, siendo el caso más conocido el de zar Nicolás II, el paciente de hemofilia más famoso de la historia.

La hemofilia en la Familia Real Española

La Familia Real Española no quedaría exenta de la herencia iniciada por Victoria I de Inglaterra. La princesa Beatriz, portadora, tendría cuatro hijos de su matrimonio con el duque de Battenberg. De estos cuatro hijos, dos, Leopoldo y Mauricio también padecerían la mencionada enfermedad. Victoria Eugenia, hija de Beatriz, heredaría también el gen de su madre y acabaría transfiriéndoselo a dos de los siete hijos que tuvo con el Rey Alfonso XIII. Entrando así la hemofilia en el destino de los Borbones.

Otros artículos