Home 5 Diagnóstico y tratamientos 5 Convivir con la hemofilia y disfrutar de las vacaciones

Convivir con la hemofilia y disfrutar de las vacaciones

por | 13 Jul 2021 | Diagnóstico y tratamientos

Padecer la hemofilia o convivir con alguien que la padezca puede alterar sus vacaciones, pero ello no quiere decir que tenga que renunciar a calidad de vida y no pueda disfrutar de la conexión con amigos y familiares durante la temporada estival. Comunicar en su entorno sus limitaciones debido a un trastorno hemorrágico, ser flexible y ajustar sus expectativas, puede ayudar a conseguir unas vacaciones felices y memorables. ‘Convivir con la hemofilia y disfrutar de las vacaciones’ es nuestra particular contribución para aquellos pacientes de hemofilia y familiares que se encuentran a las puertas de disfrutar de sus merecidas vacaciones. ¡Comenzamos!

Comunique sus necesidades

Hágales saber a sus seres queridos que la comunicación con ellos durante las vacaciones será tan importante como siempre para usted e incluso más, ya que el trastorno hemorrágico que padece (o el de su hijo o familiar) dificulta la planificación debido los síntomas de la enfermedad: el dolor significativo, los dolores de cabeza o la amenaza de sangrado. Además de otros factores anímicos que afectan a la salud mental y que, por tanto, puede afectar al disfrute del verano. Sea como, debe anteponer su salud física y mental. Ante este contexto, señalamos una serie de recomendaciones:

  • No tenga miedo a decir que no.
  • Prioriza el “yo”. Por ejemplo, “Necesito tiempo para estar conmigo mismo;” “No me apetece exponerme a actividades de riesgo.” Comunicarse de esta manera aclara sus necesidades sin hacer que los demás se sientan acusados ​​o juzgados.
  • Incluso si por lo general mantiene hábitos saludables, las vacaciones son una época que nos pone a prueba. Si un amigo o familiar intenta hacerle sentir culpable por establecer sus límites, recuérdele amablemente que los trastornos hemorrágicos no desaparecen durante las vacaciones.

Sea flexible

En lugar de decir “no” de primeras, plantee otras opciones. Si una tradición familiar, un lugar concreto en el que solía pasar las vacaciones, o una actividad deportiva, etc; ya no funciona para usted desde que padece la enfermedad (o bien se la diagnosticaron a algún familiar), este puede ser el momento perfecto para nuevas sugerencias. Ejemplos:

  • Si no puede viajar como de costumbre, considere otras opciones dentro de su núcleo urbano.
  • En caso de que haya cambiado sus hábitos alimenticios, ofrézcase para ser ser quien organice las comidas.
  • Ante el miedo de determinadas prácticas deportivas, plantee otras que no requieran un riesgo excesivo. El verano es perfecto para practicar la natación, una práctica deportiva muy recomendada para los pacientes de hemofilia.

Ajuste sus expectativas

Incluso sin una enfermedad crónica como la hemofilia, las vacaciones a menudo vienen con altas expectativas que conducen a la decepción y el estrés. Dejar ir la ilusión de unas vacaciones “perfectas” puede ayudarlo a mantener expectativas realistas y concentrarse en lo más importante de las vacaciones. Para muchas personas, esto significa conectarse con sus seres queridos, disfrutar de la naturaleza, encontrarse agradecidos por lo que tienen, etc. Estos son algunos ejemplos antes determinadas situaciones o pensamientos:

  • Acepte que sus vacaciones no serán perfectas y serán diferentes a las de años anteriores.
  • Concéntrese en lo que realmente importa. Encuentra cosas por las que estar agradecido y busca nuevas formas de conectarte con tus seres queridos.
  • Si tiene un conflicto con alguien durante las vacaciones, respire un poco antes de reaccionar. Trate de ser compasivo y reaccione con amabilidad.

Además de estas pautas o consejos a seguir durante la temporada estival, os recomendamos también ampliar la información con la Guía del viajero para pacientes de hemofilia elaborada por la compañía Pfizer.

Otros artículos